NOTICIA 22 (04-04-2009)
LA ETAPA MÁS LARGA DEL ATACAMA CROSSING, DE 73,6 KILÓMETROS, SE LE ATRAGANTA AL RIBADENSE ANTOLÍN (VOZ DE GALICIA).
Julio Antolín pagó el esfuerzo de las cuatro etapas precedentes en la jornada más larga del Atacama Crossing y perdió cuatro puestos en la general, luego de que llegase en el vigésimo quinto lugar de la etapa.
Al ultrafondista ribadense se le hicieron muy largos los 73,6 kilómetros de los que constaba la penúltima jornada, que cubrió en un tiempo de 13 horas, 24 minutos y 55 segundos. El mariñano acumula un global de 39 horas, 26 minutos y 59 segundos entre las cinco etapas ya disputadas.
Aunque ahora es decimoquinto en el ránking general, todavía ocupa puestos de podio entre los españoles. Es el tercero, después de que lo superase el catalán Josep María Romero. Sus más directos perseguidores se encuentran todos a más de dos horas de su tiempo por lo que, salvo un desfallecimiento muy acusado, el aventurero mariñano podrá mantener este honorífico tercer puesto, dado que, como había anunciado Antolín antes de su partida hacie Chile, «el día malo que siempre vas a tener» parece que ya lo ha sufrido en la quinta jornada.
La última etapa es de las consideradas de transición. Es el recorrido más corto, de 15 kilómetros, y, como sucede en las pruebas ciclistas, los corredores lo afrontarán como una fiesta de despedida en la que podrán disfrutar de una forma más sosesaga del paisaje del desierto.
Esta etapa definitiva se disputa hoy, después de que la jornada de ayer se dedicase a esperar a los rezagados de la etapa anterior y a recuperar fuerzas tras un «recorrido agotador». Alguno de los últimos en llegar estuvo cerca de completar un día entero de travesía. Fue el caso del atleta local Alejandro Cortés, que alcanzó la línea de meta tras más de 20 horas de dura caminata. De los 24 abandonos que ha registrado la prueba, un total de 15 se corresponden a esta etapa.
El ánimo de Antolín está intacto y continúa «muy contento» con la competición que está realizando. En principio parece asegurado que va a cumplir con el objetivo principal que se había marcado, «finalizar la prueba», por lo que si es capaz de concluír entre los quince primeros será «un premio añadido y una gran alegría», manifestó muy satisfecho el ribadense.

Julio Antolín en una foto de archivo